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79 aniversario del Parque Nacional el Tepozteco

A unos días de celebrarse el 79 aniversario del Parque Nacional el Tepozteco con innumerables problemáticas a enfrentar.

Parque Nacional el Tepozteco. Foto: Adelfa Zorrilla

Parque Nacional el Tepozteco. Foto: Adelfa Zorrilla

Planeta Tepoztlán / Carlos Cuellar

Todo comenzó en México en 1876 con la protección del Desierto de los Leones, cuyo propósito original era asegurar la conservación de 14 manantiales que abastecen de agua a la Ciudad de México. Pero fue hasta la publicación de la Constitución Política de 1917 que se establecieron regulaciones y limitaciones para el aprovechamiento de los recursos naturales susceptibles de apropiación. Sobre esta base se decreto en esa época el Desierto de los Leones como el primer Parque Nacional del país.

Veinte años después en 1937 debido a sus invaluables recursos naturales, paisajes, cultura, condiciones ambientales y su sobresaliente biodiversidad, un 22 de enero durante el gobierno del Presidente Constitucional Lázaro Cárdenas, “se decretaron con categoría de Parque Nacional los terrenos del pueblo de Tepoztlán, Morelos, y sus alrededores “.

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Cárdenas en su visita a Tepoztlan 1935, en el tramo carretero Cuernavaca_Tepoztlan. Fototeca Tepoztlan en el Tiempo.

La belleza escénica del Parque Nacional fue uno de los principales motivos que originó el decreto de creación por el presidente Cárdenas, el siguiente es un extracto de dicho decreto:

“Con una extensión de 23,286 Ha. Considerando el potencial turístico de la zona por su atractivo histórico como sede de una de las civilizaciones más asombrosas de su tiempo; excepcional belleza de los panoramas que allí dominan, además de la necesidad de proteger los terrenos que por la acción de los agentes naturales han quedado expuestos a la degradación de sus suelos poniendo en riesgo la buena calidad de las tierras de las llanuras situadas en las partes bajas, y cuya acción pone en peligro el régimen hidráulico” (Decreto del Parque Nacional El Tepozteco, 1937).

Parque Nacional El Tepozteco. Vista hacia el Este. Al fondo el pico del volcán Popocatepetl. Foto: Adelfa Zorrilla

Parque Nacional El Tepozteco. Vista hacia el Este. Al fondo el pico del volcán Popocatepetl. Foto: Adelfa Zorrilla

La administración del Parque quedo entonces al cuidado del Departamento Forestal y de Caza y Pesca, pasando después a manos de diversas dependencias, para finalmente ser administrado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.

Además de la importancia que tiene el parque para el ecosistema, dentro de sus límites existen numerosos inmuebles que desde tiempos prehispánicos han sido testigos del desarrollo de la vasta cultura del sitio, es por eso que forman parte del patrimonio histórico de Tepoztlán. En este parque los dioses prehispánicos se enfrentaron en épicas batallas, inventaron el pulque, fue escenario de hechos históricos en las guerras de independencia y revolución y de batallas por la defensa de la tierra.

Este parque recibe aproximadamente 350,000 visitantes al año, este hecho ofrece hasta cierta medida beneficios económicos a sus habitantes, ya que el turismo hace uso de los múltiples servicios que éstos ofrecen. Pero al mismo tiempo, esto genera también un impacto negativo (ruido excesivo, contaminación, extracción de especies de flora y fauna etc.) que debe ser bien atendido, pues si no es así el turismo pasa a ser uno más de la serie de problemas que en la actualidad aquejan el área y que no han sido atendidos por omisión de las autoridades o por falta de recursos de los grupos cívicos con interés en repararlos.

La problemática que en la actualidad afecta en forma significativa los ecosistemas y la biodiversidad es diversa: La parte baja del parque (que es la zona habitada), genera presión de los asentamientos humanos que constantemente amenazan con invadir o invaden el territorio protegido, este fenómeno genera construcciones suburbanas, agricultura permanente, ganadería, pastoreo, explotación de bancos de tezontle y piedra volcánica para construcción, contaminación por ruido y basura.

Asentamientos irregulares en la montaña. Foto Google

Asentamientos irregulares en la montaña. Foto Google

En la parte alta se encuentran la mayor parte de las zonas arboladas del parque, en esta área se evidencia la falta de manejo forestal que repercute en: propagación de incendios, plagas y enfermedades forestales, poca o nula vigilancia, erosión de los suelos (en algunas partes), cacería furtiva, desmontes para cambio de uso del suelo para agricultura y ganadería, sobrepastoreo, a esto habría que agregar la extracción de piedra y tierra de monte, el aprovechamiento y comercio ilegal de especies de vida, extracción de flora y fauna silvestre para su comercialización y la tala clandestina. De aquí se desprende la “extracción de biota para comercialización en ciertas épocas del año”, es decir el acopio y venta principalmente de cactáceas, orquídeas y bromelias, depredando una gran cantidad de especies algunas de ellas enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2001.

Otra problemática debida a factores humanos es el cambio de uso de suelo que conlleva, acumulación de residuos sólidos, contaminación del agua, ocoteo, inserción de fauna externa como perros y gatos que representan un peligro para la fauna silvestre por la propagación de enfermedades en la fauna nativa.

Belleza escénica y biodiversidad, presentes en el Parque Nacional el Tepozteco. Foto: Adelfa Zorrilla

Belleza escénica y biodiversidad, presentes en el Parque Nacional el Tepozteco. Foto: Adelfa Zorrilla

La belleza escénica del Parque Nacional fue uno de los motivos que originó el decreto del Parque Nacional del Tepozteco. Actualmente es un lugar de esparcimiento cada vez más visitado, por ser una de las escasas zonas naturales a las que se tiene acceso cercano desde la ciudad de México.

El subsuelo de esta región es una esponja receptora de agua que abastece a las regiones del sur de Morelos y continua siendo un elemento importante en la riqueza biocultural de la región, si se permite que el ritmo de destrucción del parque continúe, serán pocas las generaciones que lleguen a conocer el esplendor que alguna vez brindo esta mágica tierra y serán pocos los aniversarios que seguiremos celebrando en su honor.

 

 

 



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